Si el consumo es moderado, las personas diabéticas también pueden consumir boniato, preparándolo al horno, al vapor, a la plancha, tostadas o guisadas, gracias a que proporcionan una cantidad considerable de vitaminas B y C y minerales, tales como el calcio, potasio y manganeso.

En casi toda España, el boniato es conocido también como batata, papa dulce, patata dulce, moniato y camote, en otras regiones se distingue es por el color, es decir por la variedad de blanco, rojo o anaranjado, siendo este último más vitamínico que el blanco, debido al pigmento vegetal que les suministra el color.

Una de las curiosidades del boniato como comida vegana, es que se puede preparar fritas como un plato fuerte o por su dulzura natural, es implementado en algunos postres, gracias a su sabor y su fácil acceso a adquirirlo.

La composición del boniato es de 70% agua y 30% materia seca, de los cuales el 70% están formados por carbohidratos como el almidón, lo que lo vuelve un dato interesante para los nutricionistas que desean incluirlo en sus dietas veganas.

Si comparamos las propiedades de la patata y el boniato, notarás que son muy similares, su diferencia se basa en que el boniato contiene una cantidad mayor de hidratos de carbono, debido al almidón y las azúcares. Es importante resaltar que el índice glucémico de la patata es mayor que el del boniato.

Uno de los platos más comunes en la comida vegana, son los bastones de boniato al horno, los cuales se dejan hasta que adquieran una contextura crujiente, muy similar a la frita, muy usada por aquellas personas que se cuidan de las frituras.