Esta ensalada crudivegana, no lleva ningún tipo de ingrediente procesado, lo que la convierte en una opción muy saludable. Además, era muy tradicional en algunas partes del mundo, pues esta ensalada se consumía a todas horas y en cada ocasión por su simple preparación y el sentimiento de satisfacción que producía. Y, se podía colocar en loncheras ya que este alimento no queda blando como el resto de verduras.

Este alimento es bastante duro, por lo que tradicionalmente se cocina retirando el tallo central y solo se aprovechan sus hojas. Luego, se trocea y se agrega la salsa para posteriormente masajearlo por algunos minutos hasta que quede tierno y jugoso.

Por otra parte, el kale se utiliza en gran cantidad de platos veganos porque posee desintoxicantes. Y, no tiene muchas calorías, apenas posee una 45 kcal por 100 gramos. Además, posee muchos minerales como el calcio, potasio, magnesio y zinc. Adicionalmente, contiene un alto nivel de fibra y proteínas. También carbinol que es un fitonutriente que ayuda a reparar las células y previene el desarrollo de células cancerígenas.

El kale además, es una excelente opción para las personas que son intolerantes a los lácteos o que se les dificulte asimilar en su organismo el calcio. Por ello, es la alternativa predilecta de veganos.