El miso es considerado popularmente como el condimento fermentado más aromatizante que genera un rico sabor a cualquier tipo de comidas. Por ello se llama fuente del sabor en japonés.

Esta pasta espesa y salada es usada comúnmente en platillos japoneses, pero también es utilizado para aderezos de ensaladas, salsas, verduras, o en queso de soja derretido y en este caso, en sopa.

El miso es originario de China y en el siglo VII se expandió a Japón, y aproximadamente en la década de los 70 se comenzó a utilizar en la comida del Occidente. También, existen variaciones de ésta a base de cebada, arroz, y otros granos.

Por otra parte, la sopa de miso se ha considerado durante décadas en un alimento curativo pues posee diversos beneficios. Por ejemplo, éste posee algunas propiedades que facilitan el transito digestivo, provee lípidos, minerales, vitaminas y proteínas. Además, cuenta con vitamina B 12, ácido fólico y vitaminas del grupo A, B, E. Adicionalmente cuenta con magnesio, hierro y aminoácidos esenciales.

Gracias a estos factores, muchas personas con vidas veganas consumen este nutritivo alimento. Pues, conserva las propiedades esenciales para una buena nutrición y aporta vitaminas importantes que sustituyen de cierto modo las de algunos alimentos de consumo tradicional.